BATALLA DEL PICHINCHA
RESEÑA HISTORICA
Nuestra Patria a lo largo de su historia ha tenido una evolución política importante, primero fue una confederación de tribus o Reyno de Quito, conquistados por los Incas, pero que luego pasó bajo el dominio del príncipe heredero quiteño; produciéndose de inmediato la conquista, luego la época colonial bajo la denominación de Audiencia de Quito, hasta que se produjo la independencia nacional.
La Batalla con la que quedó sellada para siempre la independencia de nuestra querida Patria fue la que se llevó a cabo en el Pichincha, el 24 de Mayo de 1822.
Los ejércitos patriotas reforzados con las tropas extranjeras, como el Batallón Numancia y el Granaderos, vinieron de la Costa, con dirección a Quito, donde estaban las fuerzas enemigas al mando del General Aymerich. Los ejércitos libertadores, con el General Sucre a la cabeza, llegó a Guayaquil con 700 hombres armados y equipados.
Los ejércitos patriotas reforzados con las tropas extranjeras, como el Batallón Numancia y el Granaderos, vinieron de la Costa, con dirección a Quito, donde estaban las fuerzas enemigas al mando del General Aymerich. Los ejércitos libertadores, con el General Sucre a la cabeza, llegó a Guayaquil con 700 hombres armados y equipados.
Después de organizar sus tropas invadió la sierra con un ejército de 1500 hombres que iba acrecentándose en los pueblos de tránsito con numerosos voluntarios.
Varios encuentros sostuvieron en el largo trayecto hacia el interior, obteniendo la victoria unas veces sobre los realistas y soportando otros desastres como el de Huachi, lugar cercano a Ambato.
Con la llegada de refuerzos para las tropas libertadoras, Sucre pudo continuar el avance haciendo retroceder a las fuerzas españolas, que se situaron en la loma de Puengasí para resguardar la entrada a Quito.
Al darse cuenta de las maniobras ejecutadas por las tropas libertadoras, los realistas ascendieron también por la montaña con el propósito de desalojarlas, produciéndose el formidable encuentro a la vista del pueblo quiteño, que emocionado presenciaba la heroica contienda.
El combate resultó furioso y los guerreros de nuestra patria, así como los extranjeros, lucharon con bravura hasta acabar las municiones. Entonces los valientes soldados que querían terminar con la esclavitud entraron a pelear cuerpo a cuerpo. Después de luchar heroicamente, vencieron los patriotas, y Sucre bajó triunfante del Pichincha, mientras los españoles, que durante trescientos años habían dominado en tierras quiteñas, cayeron vencidos para siempre, librándonos definitivamente del yugo español.
En la Batalla de Pichincha se distinguió por su bravura y patriotismo un joven Teniente llamado Abdón Calderón.
Este soldado que casi era un niño, llevaba la bandera en la gloriosa batalla y con admirable coraje iba siempre adelante gritando ¡Viva la Patria! ¡Viva la independencia! y a pesar de haber recibido varias heridas pedía a los suyos que lucharan sin desmayo hasta obtener la victoria.
Los riscos del Pichincha se mancharon con la sangre del más joven y más valiente de los Tenientes de Sucre y con la de otros héroes que perdieron su vida para darnos una patria libre.
Ejemplos de patriotismo y heroísmo que nos hacen reflexionar que “las acciones valiosas fueron, son y serán la esencia misma de la Patria; esto implica que el ciudadano no sólo debe poseer valores sino que tiene la obligación de ser un valor él mismo, porque la Patria es espíritu y se alimenta de lo que haga cada uno de ellos. Porque las acciones valiosas salen a la luz, cuando en una persona se han concertado todas sus fuerzas y se desprende de lo superficial y egoísta que dentro de cada uno cabe, entonces estas acciones nacen, crecen y adquieren formas caprichosas y fantásticas.
Compartir con todos, analizar a quiénes se debe seguir y por dónde avanzar puede ser una encrucijada en la que diariamente tenemos que decidir para hacer de nuestra Patria además de libre, soberana.”
Compartir con todos, analizar a quiénes se debe seguir y por dónde avanzar puede ser una encrucijada en la que diariamente tenemos que decidir para hacer de nuestra Patria además de libre, soberana.”
24 DE MAYO
Arriba, en el azul del firmamento
en la extensión sin fin, diáfana y pura,
el incásico dios arde y fulgura,
como fulge en el hombre el pensamiento.
Abajo, del volcán sobre el asiento,
lidiando, cual cóndores en la altura,
dos nobles pueblos que, en igual bravura,
son de la Gloria y del Valor portento.
Y ante la augusta esplendidez del cielo
-mudo testigo del humano duelo-
del Tiempo y del Pasado en la honda tumba,
la vieja Monarquía se derrumba
y el Genio de los libres se levanta.
¡Oh indomables y heroicos luchadores
que, en roja sangre, tintas las espadas,
del Derecho en las épicas jornadas,
caísteis, como egregios gladiadores,
hicisteis de la noche y sus negrores
brotar resplandecientes alboradas,
pueblo viril de ideas levantadas
de un pueblo de oprimidos y opresores.
¡Salve a ti, Patria mía! en luz inunda
su tierra ecuatorial noble y fecunda
de Mayo el sol que ardiente centellea.
¡Patria! sé digna de tu excelsa historia
y camina hacia el templo de la Gloria
entonando los himnos de la Idea.
Manuel María Sánchez
Ecuatoriano
PATRIA
Patria, tierra sagrada
de honor y de hidalguía,
que fecundó la sangre
y engrandeció el dolor
Cómo me enorgullece
poder llamarte MIA
mía como a mi madre
con infinito amor.
Por tus cruentos martirios,
por tus dolientes horas,
por tus épicas luchas,
y tu aureola triunfal.
Or tus noches sombrías
y tus bellas auroras,
cúbrenos siempre, Oh, Patria
con tu iris inmortal. Inmortal.
Arriba, en el azul del firmamento
en la extensión sin fin, diáfana y pura,
el incásico dios arde y fulgura,
como fulge en el hombre el pensamiento.
Abajo, del volcán sobre el asiento,
lidiando, cual cóndores en la altura,
dos nobles pueblos que, en igual bravura,
son de la Gloria y del Valor portento.
Y ante la augusta esplendidez del cielo
-mudo testigo del humano duelo-
del Tiempo y del Pasado en la honda tumba,
la vieja Monarquía se derrumba
y el Genio de los libres se levanta.
¡Oh indomables y heroicos luchadores
que, en roja sangre, tintas las espadas,
del Derecho en las épicas jornadas,
caísteis, como egregios gladiadores,
hicisteis de la noche y sus negrores
brotar resplandecientes alboradas,
pueblo viril de ideas levantadas
de un pueblo de oprimidos y opresores.
¡Salve a ti, Patria mía! en luz inunda
su tierra ecuatorial noble y fecunda
de Mayo el sol que ardiente centellea.
¡Patria! sé digna de tu excelsa historia
y camina hacia el templo de la Gloria
entonando los himnos de la Idea.
Manuel María Sánchez
Ecuatoriano
PATRIA
Patria, tierra sagrada
de honor y de hidalguía,
que fecundó la sangre
y engrandeció el dolor
Cómo me enorgullece
poder llamarte MIA
mía como a mi madre
con infinito amor.
Por tus cruentos martirios,
por tus dolientes horas,
por tus épicas luchas,
y tu aureola triunfal.
Or tus noches sombrías
y tus bellas auroras,
cúbrenos siempre, Oh, Patria
con tu iris inmortal. Inmortal.
La Batalla de Pichincha, hito glorioso de nuestra historia
La Batalla de Pichincha, de la cual hoy se conmemoran 188 años, es una guía inspiradora ante la evidencia de que las causas libertarias son la mejor razón para el esfuerzo vital y el heroísmo.
En la Batalla de Pichincha, al mando del general Antonio José de Sucre, lucharon con valor los soldados de la Costa y los de las provincias de la Sierra, integrados en el batallón Yaguachi, en donde Abdón Calderón dejó su huella indeleble de heroísmo y sacrificio. La Batalla de Pichincha es también muestra de lo que es capaz la integración regional por la causa suprema de la libertad.
Para derrotar a las tropas realistas, comandadas por Aymerich, se juntaron fuerzas neogranadinas, soldados venezolanos y refuerzos que llegaron desde el Perú, entre los que había soldados chilenos y argentinos.
La victoria de los patriotas sobre las tropas realistas selló la independencia de las regiones que integraron la Real Audiencia de Quito durante los siglos coloniales y abrió el camino para formar primero parte del Distrito del Sur de la Gran Colombia y, ocho años después, separarse y constituir la República del Ecuador.
Los 188 años de la gesta histórica que se conmemora este día descubren al Ecuador como una sociedad en plena mutación. Los grandes retos son ahora la construcción de una sólida democracia, lo que implica el total respeto por las diferencias y la tolerancia ante las discrepancias; la plena libertad para expresar el pensamiento individual y colectivo; una mejor distribución de la riqueza y la estabilidad política.
Los 188 años de la gesta histórica que se conmemora este día descubren al Ecuador como una sociedad en plena mutación. Los grandes retos son ahora la construcción de una sólida democracia, lo que implica el total respeto por las diferencias y la tolerancia ante las discrepancias; la plena libertad para expresar el pensamiento individual y colectivo; una mejor distribución de la riqueza y la estabilidad política.
Gestas libertarias, como la ocurrida hace 188 años en las faldas del Pichincha, deben ser inspiración permanente para los pueblos y los gobernantes, a fin de seguir luchando por preservar la unidad nacional y propiciar la construcción de un mejor Ecuador, uno más justo y más equitativo, en donde rijan las libertades.
Opinión de Diario HOY
Estudiantes recordaron la Batalla de Pichincha
CIVISMO. Los estudiantes rindieron un homenaje al Emblema Patrio, mientras los soldados hacían su entrada de honor.
Al conmemorar este mes la Batalla de Pichincha, del 24 de Mayo de 1822, la Escuela de Formación de Soldados del Ejército (Esforse), en conjunto con la Dirección de Educación de Tungurahua, realizaron el momento cívico, donde participaron delegaciones estudiantiles.
La actividad se desarrolló en el parque Juan Benigno Vela, contó con la presencia de autoridades de la provincia.
El propósito es difundir en la niñez, la juventud y la ciudadanía, el civismo, los valores y los sentimientos de consideración y respeto a los héroes que ofrendaron su vidas en esta gesta histórica.
Este proyecto tiene como finalidad recordar cada mes las fechas conmemorativas del calendario cívico, actividad para la cual se ha tomado en cuenta a las instituciones educativas, que son invitadas a participar en estos actos que se realizan en los diferentes parques de la ciudad.
Oswaldo Santamaría, docente del Instituto Técnico María Natalia Vaca, resaltó la hazaña histórica de los héroes en esta batalla; además recomendó a los estudiantes que se debe seguir este ejemplo y combatir la pobreza, ignorancia y la corrupción para el engrandecimiento del Ecuador.
Oswaldo Santamaría, docente del Instituto Técnico María Natalia Vaca, resaltó la hazaña histórica de los héroes en esta batalla; además recomendó a los estudiantes que se debe seguir este ejemplo y combatir la pobreza, ignorancia y la corrupción para el engrandecimiento del Ecuador.
Mientras que Sara Chisaguano, estudiante de la escuela Ovidio Decroly, realizo una reseña histórica del 24 de Mayo y demostró que la niñez está preparada para recordar las acciones de nuestros héroes.
Opinión: Diario La Hora
Ecuador conmemora 189 años de la Batalla de Pichincha
por ANDES/AMEL » 0:01 - 24 may 2011
El Templo de la Patria se levantó en homenaje a la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822. Foto: Eduardo Flores/Andes.
Quito, 24 mayo (Andes).- Hace 189 años Ecuador concretó su independencia con la Batalla de Pichincha, en la que el ejército realista fue derrotado por los patriotas independentistas comandados por el Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre. La batalla del 24 de mayo de 1822 definió el curso de la libertad ecuatoriana.
Las faldas del volcán Pichincha, en Quito, fueron el escenario de la lucha que concretó esfuerzos anteriores, como el de los notables guayaquileños que proclamaron su independencia absoluta el 9 de octubre de 1820, y el de Cuenca que proclamó su libertad el 3 de noviembre de ese mismo año.
Así lo reseña el historiador Enrique Ayala Mora en su libro “Resumen de la Historia del Ecuador”, quien explica que luego de la victoria, “los notables quiteños resolvieron la anexión del distrito a Colombia”.
Los ejércitos patriotas reforzados con las tropas extranjeras se reunieron meses antes de la batalla y matuvieron varios enfrentamientos en zonas andinas, para después partir con dirección a Quito, donde se encontraban las fuerzas enemigas al mando del General Aymerich.
Con la llegada de refuerzos pudo continuar hasta Quito, donde los patriotas hicieron retroceder a las fuerzas españolas que vigilaban el ingreso a la ciudad por el sur.
El 23 de mayo de 1822 el ejército patriota ascendió a las faldas del Pichincha, sorprendiendo a los enemigos la mañana del 24 de mayo, con un ejército de 2.971 hombres, cuando dominaban la ciudad desde una altura de 3.600 metros.
El grito de la victoria se produjo al mediodía, según reportan los historiadores, y el 25 de mayo de 1822 Sucre entró con su ejército a Quito, donde aceptó la rendición de todas las tropas españolas establecidas en el Departamento de Quito.
Con la victoria del Pichincha culminó el proceso de emancipación hispanoamericano, que tuvo su hito inicial cuando los patriotas quiteños dieron el Primer Grito de la Independencia el 10 de agosto de 1809.
Ayer, el presidente Rafael Correa presentó una ofrenda floral en la tumba de Antonio José de Sucre, en la Catedral Metropolitana de Quito y para hoy se tienen previstos varios actos cívicos de conmemoración. / AMEL
24 de Mayo de 1822, Batalla del Pichincha
La batalla con la que quedó sellada para siempre la independencia de nuestro país fue la que se llevó a cabo en las faldas del volcán Pichincha, el 24 de Mayo de 1822.
Redacción Extra
Según los textos de historia, luego de la liberación de Riobamba, el 21 de abril de 1822, se preparaba la batalla final, la marcha sobre Quito.
Era el 23 de mayo. En una noche resplandeciente marchaban sigilosamente las tropas de Sucre con dirección al Pichincha. El silencio era solemne, los movimientos eran cautelosos y ordenados.
La caminata duró algunas horas: al amanecer del 24, hallándose en el punto estratégico, el panorama era magnífico y causaba asombro a los que por primera vez pisaban este suelo en el cual se iba a celebrar una de las batallas más importantes de la libertad americana.
Era un gran ejército de 3.000 hombres, curtidos por los campamentos y las batallas anteriores. Ellos se habían cubierto de gloria en las llanuras del Apure, en los campos de Carabobo y Boyacá, o en las jornadas de Maipú y Chacabuco.
Llegaron de todas partes, del norte, del sur, para defender la más grande e inmortal de las causas: la libertad.
Las tropas del mariscal Sucre estaban conformadas por hombres como el general Mires, los coroneles Morales, José María Córdova, Santa Cruz y otros uniformados valientes y decididos a entregar su vida por defender su patria.
Los fuegos rompieron a las nueve y media de la mañana entre el grueso del ejército español del general Melchor de Aymerich y las tropas que mandaba el general Córdova, compuestas de dos compañías del Magdalena, los Cazadores del Paya y el batallón peruano Trujillo.
Media hora y cesa el combate.
Más municiones y vuelve reforzada por dos compañías del Yaguachi, al mando del coronel Morales y la restante de la infantería del general Mires.
Nuevamente consumidas las municiones, los patriotas se despliegan, los realistas se arrojan sobre ellos creyéndolos vencidos.
Compañías españolas se desprenden para flanquear la izquierda de Sucre, a su encuentro salen otras tres del Albión, cuerpo formado por aquellos bravos ingleses que vinieron a derramar su sangre en la conquista de la libertad americana.
En la gloriosa batalla, Antonio José de Sucre dirigía con paciencia y decisión. Se da orden de cargar a bayoneta y comenzó la más fuerte del combate.
El choque fue horrendo. Se combatía irresistiblemente.
Los muertos y heridos rodaban por el precipicio.
Entre los soldados de la independencia había un joven que desde hace tiempo se distinguió por su valor y serenidad ante el peligro.
Herido combatía ardorosamente y con ejemplar valor gritaba:
¡Adelante, amigos míos, avancen muchachos!
Este joven era el héroe Abdón Calderón.
Al fin los españoles cedieron el campo, precipitándose por entre las quebradas y riscos.
A las doce del día, bajo un sol resplandeciente, los soldados de la libertad gritaron victoria.
Y es que la victoria de mayo no solo emancipó del coloniaje a la entonces Presidencia de Quito, hoy República del Ecuador, sino que también facilitó la marcha de los ejércitos de liberación que Simón Bolívar mantenía en Colombia, hacia el Perú, todavía sometido a la monarquía, para dar batallas finales en Junín y Ayacucho, con las que selló la independencia de América del Sur.
Los héroes de la batalla
Antonio José de Sucre
El gran estratega
Nació en Cumaná, actual Venezuela, en 1785 y murió en Sierra de Berruecos, Colombia, 1830. Militar y político venezolano. Fue miembro de una familia patricia venezolana de larga tradición militar al servicio de la corona española.
Educado por su tío José Manuel, a los quince años se alistó en el ejército patriota como alférez de ingenieros y participó en la campaña de Miranda (1812) contra los realistas, durante la cual ascendió a teniente.
Su arrojo y sus dotes para la guerra determinaron su ascenso a teniente coronel, y como tal tomó parte en la ofensiva sobre Caracas. Con el grado de general de brigada marchó en 1818 a Angostura, donde Simón Bolívar había instalado su cuartel general y organizaba la República.
Allí se convirtió en uno de sus mejores lugartenientes y se ganó la amistad y el respeto del Libertador, quien destacó siempre sus dotes militares y su elevado sentido de la moralidad.
Abdón Calderón Garaicoa
El héroe niño
Abdón Calderón Garaicoa nació en la ciudad de Cuenca (Azuay) el 20 de julio de 1804. Sus padres fueron don Francisco Calderón y doña Manuela Garaicoa y Olmedo.
Abdón Calderón heredó de su padre, también un militar, el sacrificio, valentía, desprendimiento, patriotismo. Se integró desde niño a las fuerzas independentistas por su enorme sensibilidad y por la tragedia que significó la muerte de su padre por fuerzas realistas, juró vengar esa muerte infame.
Pese a su juventud, Abdón Calderón, antes de la Batalla del Pichincha, era un veterano de guerra, según la hoja de servicios en el ejército. Se bate heroicamente en la Batalla de Pichincha, acribillado a balazos no quiere retirarse del combate. Muere días después, según algunos autores a causa de disentería. Es ascendido después de muerto a capitán.
Su muerte en la Batalla de Pichincha es solo una figura literaria que fue convertida en mito por la pluma de Manuel J. Calle, quien narró la epopeya del “héroe niño”.
ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE PICHINCHA
El dia 24 de mayo de 1822 se produce la batalla de Pichincha. Un ejército independentista, compuesto por fuerzas colombianas, peruanas y argentinas al mando del General venezolano Antonio J. de Sucre, derrotan al ejército realista mandado por el General Melchor de Aymerich, en las estribaciones del cerro Pichincha, en el Ecuador. Las consecuencias de esta batalla fueron la capitulación de la ciudad de Quito y el fin de la dominación española en el Ecuador.
PARTE DE GUERRA DE LA BATALLA DE PICHINCHA
A las 8:00 de la mañana llegamos a las alturas del Pichincha que dominan a Quito, dejando muy atrás nuestro parque CUBIERTO CON EL Batallón Albión: Mientras las tropas reposaban, la Compañía de Cazadores del Paya fue designado a recorrer las avenidas; seguía luego el Batallón Trujillo (del Perú) dirigido por el Crnl. Santa Cruz, Comandante General de la División del Perú. A las nueve y media dio la compañía de los Cazadores con la División Española, que marchaba por nuestra derecha a la posición que teníamos; y roto el fuego se sostuvo mientras conservó municiones; llega el Batallón Trujillo y se comprometió al combate; muy especialmente las dos compañías de Yaguachi reforzaron este Batallón conducido por el Crnl. Morales, en persona, El resto de nuestra infantería a las órdenes del General. Mires seguía el movimiento excepto las dos compañías de Magdalena con el Sr. Crnl. Córdo v marcho a situarse por la espalda del enemigo, pero encontrándose con obstáculos invencibles, tuvo que volverse.
El Batallón Paya pudo estar firmado, pero consumidos los cartuchos de estos dos cuerpos, tuvieron que retirarse, no obstante su brillante comportamiento. El enemigo se adelantó, por consiguiente, algún poco; Y como el terreno apenas permite entrar más de un batallón de combate, se dio orden al Payaque marchase a bayoneta, lo ejecuto con un brío que hizo perder al enemigo en el acto la ventaja que había obtenido y comprometido nuevamente el fuego, la mezcla del terreno permitió que los españoles aún se sostuviesen.
El enemigo destacó tres compañías de Aragón a flanquearnos por la izquierda; Y a favor de la espesura del bosque conseguía estar ya sobre la cima, cuando llegaron las compañías del Albión que se había atrasado con el parque; y entrando con la bizarría que siempre ha distinguido a este cuerpo, puso en completa derrota los de Aragón. Entre tanto, El Crnl. Córdova tuvo la orden de relevar al Paya, con las dos compañías del Magdalena y este jefe, cuya intrepidez es muy conocida, cargo con un denuedo admirable y desordenado al enemigo y derrotándole, la victoria coronó a las doce del día a los soldados de la Libertad. Reforzado este jefe con los Cazadores del Paya, con una compañía del yaguachi y con los tres del Albión persiguió a los españoles, entrándose hasta la Capital y obligando a sus restos a encerrarse en el Fuerte del Panecillo.
Los resultados de las jornadas del Pichincha sido la ocupación de esta cuidad y su fuerte es el 25 por la tarde, la posición y tranquilidad de todo el Departamento, y la toma de 1.100 prisioneros de tropa, 160 oficiales, 14 piezas de Artillería, 1.700 fusiles, fornituras, cornetas, cajas de guerra y cuantos elementos de guerra poseía el Ejército español. Cuatrocientos cadáveres enemigos y doscientos nuestros han regado el campo de batalla: Además tenemos 1.190 heridos de los españoles y 140 de los nuestros. Entre los primeros contamos al Tnte, Molina, Subt. Mendoza, y entre los segundos a los capitanes Cabal, Castro y Alzuro,, Tnte. Calderón y Ramírez y a los Subts. Borrero y Arango.
Los cuerpos todos han cumplido su deber: jefes, Oficiales y Tropa se disputaban la gloria del triunfo: El boletín que dará el Estado mayor recomendará a los jefes y subalternos que se han distinguido; y yo cumpliré con el deber de ponerlos en consideración del Gobierno; en tanto: hago una particular de la conducta del Tnte. Calderón, que habiendo recibido sucesivamente cuatro disparos no quiso retirarse del combate. Probablemente morirá, pero el Gobierno de la República sabrá compensar a su familia los servicios de este oficial heroico.
La caballería española va dispersa y perseguida por el cuerpo del combate Cestaris, que antes había yo interpuesto sobre Quito y Pasto. El 26 han salido comisionados de ambos Gobiernos para intimar la rendición a Pasto que creo será realizada por el libertador: Otros oficiales marchan para Esmeraldas y Barbacoas; de manera que, en breve, el reposo y la paz serán los primeros bienes que gozarán estos países, después que la República le ha dado Independencia y Libertad.
La División del Sur ha dedicado sus trofeos y laureles al Libertador de Colombia.
Dios guarde a U.S. muchos años.
A.J. de Sucre.
-http://www.fotolog.com/ejercitonacional
-por ANDES/AMEL » 0:01 - 24 may 2011